Venga cariño ¡¡Guarda aquí el diente que venga el Ratoncito Pérez!!

¡¡Hola a tod@s!!:

Después de un tiempo sin publicar nada, vengo con las pilas cargadas y con ganas de contaros cositas interesantes.

No hay nada más bonito que la magia que rodea las ilusiones de momentos importantes en nuestra infancia y uno de ellos es sin lugar a duda es la caída de los dientes de leche. ¡¡Madre mía, todavía recuerdo la ilusión con que metía mis dientes debajo de la almohada para que viniera el Ratoncito Pérez a dejarme “Cinco duros” que descubría con gran emoción a la hora de levantarme!! y eso es lo que quiero que mi hijo viva también y si además lo hace al lado de un compañero divertido que colabore en esta labor y le haga todavía más ilusión, pues más disfrutaré yo también y para eso he realizado los ratoncitos que os muestro a continuación (medidas: 12 cm (alto) x 10 cm (ancho) y tiene un colgador que le sale de la cabecita para colgarlo donde queremos mientras que llega el día en que se caiga el diente):

Guardadientes Azul-Azul marino

Guardadientes Azul-Azul marino

Ratoncita guardadientes Rosa-gris

Ratoncita guardadientes Rosa-gris

 

Quería aprovechar para reivindicar la figura del “Ratoncito Pérez”, por que últimamente se ha colado, como otras muchas cosas de otras culturas, la figura de “El Hada de los Dientes” que desde el respeto a todas las culturas, creo que no hemos sido presentadas y como soy más bien costumbrista con estas cositas de las tradiciones a mí mi “Ratoncito Pérez” que no me lo dejen aparcado por que venga un hada por ahí volando y le quite el trabajo ¡¡que todos tienen derecho a trabajar!!, jejejeje…

Bueno, dejando aparte mis nostalgias y criterios personales, por que cada uno es muy libre de educar a sus hijos como le parezca, quería contaros a los que no conozcáis la historia del Sr. Pérez, como yo hasta hace poco, de donde proviene la figura de este simpático ratoncito:

“”Érase una vez un rey…”. El cuento del ratoncito Pérez empieza con un niño llamado Buby, que es ni más ni menos que un rey. Buby es hijo de Maricastaña en el cuento, pero en realidad el pequeño rey fue Alfonso XIII de España, hijo de la reina regente María Cristina. María Cristina llamaba a su hijo “Bubi” en la intimidad.

Al parecer, la caída del primer diente de Alfonso XIII provocó conmoción en el palacio real, a tal punto que su regente madre decidió encargar un cuento para calmar a su real hijo, y encomendó la noble misión al padre Luis Coloma, un escritor que más tarde formaría parte de la Real Academia de la Lengua. El cuento fue publicado en Madrid en 1894.

Ahí, en el Madrid castizo, comienzan las aventuras de un ratoncito que vive en una caja de galletas y un día descubre que es mucho más divertido salir a explorar la ciudad a través de cañerías y alcantarillados. Esquivando gatos y otros peligros, visita cada noche a los niños y se hace amigo de ellos, hasta que en una de sus correrías se adentra en el palacio real y conoce a Buby:

“De pronto, sintió una cosa suave que le rozaba la frente. Incorporóse de un brinco, sobresaltado, y vió delante de sí, de pie sobre la almohada, un ratón muy pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo crudo y una cartera roja, terciada a la espalda”. (…) Ratón Pérez saltó de repente sobre su hombro, y le metió por la nariz la punta del rabo: estornudó estrepitosamente el Reyecito, y por un prodigio maravilloso que nadie hasta el día de hoy ha podido explicarse, quedó convertido, por el mismo esfuerzo del estornudo, en el ratón más lindo y primoroso que imaginaciones de hadas pudieran soñar”.

Transformado en ratón, Buby sale a conocer a otros niños y se da cuenta de lo diferentes que son de él: más pobres y mucho más necesitados. Y empieza de esta manera la odisea de cambiar los dientes de leche por monedas.

La tradición del ratoncito Pérez ha llegado a países no hispanohablantes como Francia (La petite souris, Bélgica, Italia (Topolino y regiones de Escocia. En España, el ratón del cuento es conocido como el ratoncito Pérez, pero en algunas regiones de México, Perú y Chile se conoce como el “ratón de los dientes” o el ratón Pérez (México, Argentina, Venezuela, Uruguay y Colombia).

Para definir al ratón Pérez, el padre Coloma se inspiró en el personaje de un cuento anterior: el esposo de la ratita presumida, un cuento muy popular en España.”

(Fragmento del artículo “El Ratoncito Pérez, una tradición para la caída de los dientes de la dirección web: http://espanol.babycenter.com/a15600259/el-ratoncito-p%C3%A9rez-una-tradici%C3%B3n-para-la-ca%C3%ADda-de-los-dientes#ixzz35YXBwf6T)

Y si os apetece conocer más cositas sobre el Ratoncito Pérez hay un museo en su honor en Madrid. Os dejo la dirección web del museo: http://www.casamuseoratonperez.es en el que podéis ver, además de información sobre el museo contenidos como una adaptación del cuento del ratoncito pérez que podéis ver con vuestros peques y otros vídeos que hablan sobre los dientes, otras tradiciones de los dientes de leche, etc… Os invito a que veáis la página que está bastante curiosa y si alguien visita el museo pues contadmelo por que nosotros todavía no lo hemos visitado :).

Espero que os gusten los ratoncitos guardadientes y os haya resultado interesante lo que os cuento sobre el ratoncito Pérez. Ya me contaréis¡¡¡ 😉

 

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